Capítulo 1.
Todo empezó
hace tres años, mi vida era como la de una adolescente cualquiera hasta que la
persona equivocada se cruzó en mi camino.
Tres años atrás…
Vivo en
Cubelles, una pequeña ciudad de Barcelona situada en la costa, con mi madre y
mi hermano, no sé de la existencia de mi padre, nos abandonó cuando yo tenía 2
años, he de admitir que en algunas ocasiones sí he echado de menos tener un
padre, pero me he acostumbrado a vivir sin él.
[…]-¡¡¡Ruth!!!- Se escucha desde la cocina un sábado de verano a las 11 de la mañana, como no, era mi madre diciéndome que ya había dormido bastante, amanecía soleado, el mar estaba tranquilo, un día perfecto para ir a la playa con mis amigas, me levanté con pereza y renegando, bajé a la cocina a desayunar.-Buenos días mamá.- dije besándola en la mejilla.
-Buenos días
cariño.
-He pensado
que hoy voy a ir a la playa con las chicas.
-Estupendo
cariño, pero ponte protección que parece que hoy el sol abrasa.- Cómo no, ya
estaba diciéndome lo que tenía que hacer.
-Si mami…-
dije con voz de niña buena.- Voy a llamar a Lucía y a las demás.
Lucía es una
de mis mejores amigas.
Subí a mi
cuarto corriendo por las escaleras y cogí mi móvil mientras bajaba el volumen
de la música para hablar por teléfono.
*LLAMADA
TELEFÓNICA*
-¡Lucía!
¡Vamos, despierta!
-Mmm… ¿Qué?
Aún estoy durmiendo… Eres muy enérgica por la mañana.
-Venga vaga,
despiértate, ¿enérgica? Como para no serlo, ¿has visto que día hace hoy? ¡Es
perfecto para ir a la playa! Llama a las demás y a las 12 y media nos vemos en
el sitio de siempre para pasar el día en la playa.
-Vale…
*FIN DE LA
LLAMADA*
Empecé a
vestirme y a prepararme las cosas, bajé a la cocina y apareció mi hermano a los
cinco minutos, aún medio dormido. Se llamaba Hugo, tenía 23 años.
-¿Qué coño
es este escándalo a estas horas?
-¿Estas
horas? Son las 11.30, creo que ya has dormido bastante, vago.
-Vete a la
mierda enana, que no levantas un palmo del suelo.
-Yo también
te quiero.- respondí con tono irónico y una sonrisa falsa.
-¡¡LAS DOCE!!-
dije gritando mientras salía corriendo hacia arriba para coger la bolsa de la
playa viendo que se me había hecho tarde.
-¡Me voy
mamá!- le di un beso y salí corriendo.