Capítulo 5.-¿Sabes que
las chicas sexys no pueden andar sueltas? -dijo apoyando su boca en mi hombro
al tiempo que pasaba su mano por mi cintura.-Ah, ¿no? -dije
dándome la vuelta -¿por qué? -acerqué mi boca a milímetros de la suya.-Porque
llego yo y me descontrolo -soltó una risa provocadora, le besé apoyando mis
manos en su pecho.-Me tengo
que ir a casa.-¿Nos vemos
esta tarde?-Vale -sonreí.Me puse la
ropa de la noche anterior y salí hacia mi casa, no sin antes arreglarme el
maquillaje y el pelo.[…]-¿Mamá?-Dime,
¿dónde estabas?-He dormido
en casa de Marcos -puso cara de sorpresa.-Menos mal
que no te gustaba -suspiré.-No lo sé,
es todo muy raro.-Ya… No te
aclaras, eh.-No -reí.-¿Y qué
habéis hecho?-¡Mamá!-¡¿Qué?!-¡Pues
dormir! En habitaciones separadas, además.-Sí, seguro…
Por eso llevas esas ojeras -se echó a reír, la miré con desesperación y me
marché a mi habitación.[…](http://www.polyvore.com/gfhntgyhnmszr/set?id=107605004)
Por la tarde quedé con Marcos, dimos un paseo por el paseo marítimo y entramos a un bar. El camarero se acercó a nosotros.-¿Qué van a tomar?-Coca-cola -sonreí.-Cerveza- respondió Marcos. El camarero desapareció entre las mesas y rato después volvió con las bebidas.-Y se te veía una niña buena -dijo Marcos mirándome.-¿Por qué dices eso? -bebí un trago de mi coca-cola.-Por lo de anoche -rió.-¿Qué pasa que ahora las niñas buenas tampoco follan?-Jajaja, las que yo he visto no.-Seré especial -dije con un aire prepotente, Marcos volvió a reír.-¿Qué vas a hacer esta noche?-No lo sé, ¿tienes algún plan?-¿Peli y golosinas? -digo poniéndome una sonrisa pícara.-Vale -respondí con la misma sonrisa.- ¿Qué peli?-¿Te gustan de miedo?-Me encantan.-Pues una de miedo.-¿A qué hora voy?-A las 10 es buena hora.Rato después Marcos y yo nos despedimos y yo me fui a casa, estaría un rato allí y luego me cambiaría de ropa para ir a su casa.De camino a casa pensé en contarle a mi madre que le había dado una oportunidad a Marcos, me dio mucho que pensar, hace dos días estaba diciendo que no lo soportaba, o ¿es que me estaba engañando a mí misma desde hace mucho tiempo? Me estaba empezando a liar yo sola y no quería, estaba feliz en ese momento y era lo que importaba. Llegué a casa.
Por la tarde quedé con Marcos, dimos un paseo por el paseo marítimo y entramos a un bar. El camarero se acercó a nosotros.-¿Qué van a tomar?-Coca-cola -sonreí.-Cerveza- respondió Marcos. El camarero desapareció entre las mesas y rato después volvió con las bebidas.-Y se te veía una niña buena -dijo Marcos mirándome.-¿Por qué dices eso? -bebí un trago de mi coca-cola.-Por lo de anoche -rió.-¿Qué pasa que ahora las niñas buenas tampoco follan?-Jajaja, las que yo he visto no.-Seré especial -dije con un aire prepotente, Marcos volvió a reír.-¿Qué vas a hacer esta noche?-No lo sé, ¿tienes algún plan?-¿Peli y golosinas? -digo poniéndome una sonrisa pícara.-Vale -respondí con la misma sonrisa.- ¿Qué peli?-¿Te gustan de miedo?-Me encantan.-Pues una de miedo.-¿A qué hora voy?-A las 10 es buena hora.Rato después Marcos y yo nos despedimos y yo me fui a casa, estaría un rato allí y luego me cambiaría de ropa para ir a su casa.De camino a casa pensé en contarle a mi madre que le había dado una oportunidad a Marcos, me dio mucho que pensar, hace dos días estaba diciendo que no lo soportaba, o ¿es que me estaba engañando a mí misma desde hace mucho tiempo? Me estaba empezando a liar yo sola y no quería, estaba feliz en ese momento y era lo que importaba. Llegué a casa.
-Mamá, he
decidido darle una oportunidad a Marcos, tienes razón es un buen chico y esta
noche me voy a su casa, vamos a ver una peli, dormiré allí -mi madre me miró
con una cara que era una mezcla de sorpresa, desconcierto y algo más que no
sabría explicar.
-Vale
cariño, pásalo muy bien, me has dejado descolocada, hace dos días lo odiabas.
Subí a mi
habitación, era temprano, aún me daba tiempo a leer un poco del libro que tenía
a medias.
Pasada una
hora y media empecé a arreglarme para ir a casa de Marcos, eran las nueve y
cuarto, buena hora. (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=108080718&.locale=es)
Salí de casa
en dirección a la de Marcos, iba mirando twitter, llegué en diez minutos, toqué
al timbre y tardó un poco en abrirme, ciertamente estaba nerviosa, pero no
sabía exactamente por qué, tenía el presentimiento de que iba a ser una noche
especial.
Marcos abrió
la puerta y me plantó un beso que no me esperaba para nada, me gustó, pasé
dentro.
-Ven- me
llevó hasta el salón, las luces estaban apagadas y había encendido la chimenea,
hacía frío.
Nos sentamos
en el sofá y empezó la película, apoyé mi cabeza en el pecho de Marcos, me dio
un beso en la cabeza, pensé que sólo me daría ese pero cinco segundos después
me dio otro cerca de la oreja, el cuello, el hombro, volvió a subir con el
mismo trayecto, me di la vuelta, me quedé medio tumbada con la mitad de mi
cuerpo encima de sus piernas y le quité la camiseta, le besé el abdomen con
suavidad y cariño, subí hasta su boca, me senté encima de él y empecé a moverme
de una forma sensual. Marcos se descontroló, de repente dejo de ser tierno y se
volvió salvaje, no parecía él, pero de repente ocurrió algo que a mí me paralizó
el corazón, una llave entró en la cerradura, yo estaba completamente desnuda y
Marcos también, me quedé quieta y Marcos me miró con desesperación, me cogió en
brazos y subió rápido hasta su habitación, me dejó encima de la cama y se puso
los calzoncillos y una camiseta, se dispuso a salir por la puerta.
-¿No vivías
solo?
-Sí -dijo
muy convencido de sus palabras.
-¿Entonces
quién coño ha entrado?
-Mis amigos
David y Carlos.
-Ah, ¡muy
bien! -dije enfadada -¡casi me pillan desnuda ahí abajo!
-¡Marcos! -
se escuchó desde abajo.
-¡Voy!
-¿Viven
contigo?
-Sí.
-¿Y por qué
coño no nos hemos subido antes a la habitación? ¡¿Me lo puedes explicar?!
-Joder,
¡tranquilízate!
-¡No quiero!
- iba a seguir hablando, bueno, realmente gritaba, pero Marcos se tiró encima
de mí en la cama y me calló con un beso, después se separó de mí.
-Podía haber
pasado, pero no han visto nada, ahora déjame que baje.
-Vale –dije
en un susurro.
Marcos bajó
hasta el salón.
-¿Pero hoy
no salíais de fiesta?
-Sí, pero
nos aburríamos y hemos vuelto –respondió Carlos, Marcos resopló.
-¿Qué pasa?
-¿Eh? Nada
–dijo Marcos.
-¿Te has
traído a alguien? –preguntó David.
-¡No! –demasiado
tarde para responder, David y Carlos ya estaban subiendo las escaleras y
abriendo la puerta de la habitación de Marcos.
Yo me había
puesto los pantalones pero la camiseta aún no, la tenía en la mano, entraron
como un huracán en la habitación a la vez que reían, yo me tapé corriendo, me
puse roja como un tomate.
-Hostia
–dijo David, tenía pintas de chulo.
-¡Perdón! –Dijo
Carlos cerrando la puerta, éste parecía más modesto.- ¡Es que eres un bestia!
Hay que llamar antes de entrar–le dijo a David.
-¿Y yo que
sabía tío?
-¡Basta ya,
joder! –Marcos se enfadó, dentro de la habitación yo estaba sentada en la cama,
ya me había terminado de vestir.
-Uy, qué
humos –dijo David.
-Claro,
normal, venimos ahora y encima le abres la puerta a la chica que estaba desnuda
pues… -dijo Carlos.
-Sois unos
exagerados, además, está buena eh… -dijo con una sonrisa picarona y dándole un
codazo a Marcos.
-Puf… ¡A
dormir la mona David!
-Yo me lo
llevo –dijo Carlos.
Marcos entró
en la habitación, yo estaba sentada en la cama con las piernas cruzadas y un
poco ruborizada.
-Lo siento –dijo
Marcos sentándose a mi lado en la cama.
-No importa…
-dije yo levantando la cara despacio.
-Eh, estás
roja –se rió.
-Sí –reí yo
también –soy muy vergonzosa… -Marcos volvió a reír y me besó con ternura.







