Capítulo 2.
Allí estaban
Lucía, Marta, Clara y Patricia esperándome. Fuimos hacia la playa, nos pusimos
lo más cerca a la orilla del mar y empezamos a hablar.
Cuando eran
las 7 de la tarde decidimos irnos, para darnos una ducha y salir esa noche, nos
despedimos y cada una se dirigió a su casa, pero yo iba mirando mi móvil cuando
un chico me gritó.
-¡Hey, tú!
¡Rubia!- me giré para ver quién era y detrás de mí a unos 3 metros había un
chico moreno de ojos verdes sonriéndome.
-¿Qué
quieres?- dije.
X: Ven.-
hizo un gesto con la mano para que me acercase.
-Me acerqué,
estaba con cuatro chicos más.
X: Me llamo
Marcos.
-Estupendo, ¿te
sientes superdotado por saber tu nombre?
-A ver, rub…
-¡No me
llames rubia!- dije cortándole.- Soy Ruth. ¿Qué quieres?
-¿Qué vas a
hacer esta noche?
-Tengo mejor
plan que salir contigo si es lo que pretendes.
-Bueno, si
quieres verme estaré por el pub que hay en la playa.
-Vale,
adiós.
Me di la
vuelta y a 6 metros estaba mi casa, saqué las llaves y entré.
Narrado por Ruth.
Cuando
volvía de la playa ese chico me gritó y me acerqué a él para ver qué quería, me
dijo que si quería verlo estaría esta noche por la playa, no creo que me
acerque, pero ya veremos.
-¡MAMÁ! ¡Ya
he llegado!
-Vale. Pero
no grites que te escucho.
-Voy a darme
una ducha, que he quedado esta noche.
Eran las 9
de la noche. Salí de casa y fui hacia el restaurante donde había quedado con
las demás para cenar, les conté lo que me había pasado, estuvimos riéndonos un
buen rato de lo sucedido, pero al final acabaron convenciéndome para que fuésemos
al pub a verlo. Cuando llegamos, miré de un lado a otro, y allí estaba ÉL. No
lo podía negar, me había gustado su forma de ser desde el principio. Mis amigas
me obligaron a acercarme para hablar con él.
-Hola.- dije
con timidez, se giró hacia mí dándole la espalda a sus amigos.
-¡Vaya! Al
final has venido, ¿no tenías cosas mejores que hacer?- me dijo con cierto tono
cínico.
-Mis amigas
me han convencido para venir.- dije mirándolas y haciendo un leve gesto con la
cabeza para que supiera quiénes eran. Ellas nos miraban disimuladamente entre
la gente.
-¿Te apetece
tomar algo?
-Vale.- me
agarró rápido de la mano y me arrastró hasta la barra que había situada a unos
cuantos metros de donde estábamos.
-¿Vas a
estar así de callada toda la noche?
-Es que no
sé de qué hablarte.
-No sé nada
de ti, podrías empezar por decirme cuántos años tienes, no sé cosas así…
-Tengo 16
años y me estoy empezando a aburrir de estar aquí contigo. ¿Qué más quieres que
te cuente?- dije con una sonrisa irónica.
-Ser
graciosa no es lo tuyo.- dijo riéndose.
-No, ni lo
tuyo tampoco.- lo fulminé con la mirada.
-Me parece
que no hemos empezado con buen pie tú y yo…- hizo una pequeña pausa y comenzó a
hablar otra vez.- Soy Marcos, tengo 19 años.- dijo dándome dos besos como si
nada, no reaccioné.- Vivo en la urbanización de allí.-dijo señalando hacia una
gran urbanización con una sonrisa… ¿enamoradiza?, estaba cerca de mi casa, sólo
nos separaban dos chalets más iguales al mío.
-E…Encantada.-
dije aún flipando ante aquella absurda situación. Un pequeño detalle que me
gustaría decir es que su sonrisa tenía algo especial.
-¿Y tú?-
joder, no dejaba de sonreír, ¿qué esperaba? ¿Que me enamorase? Me estaba
poniendo de los putos nervios.
-¿Yo qué?-
dije saliendo de mis pensamientos.
-Que dónde
vives, qué edad tienes… Me acabo de presentar jaja.
-Ah,
yo…-dije pensando- yo tengo 16 años y vivo en aquel chalet de allí.- dije
señalándolo.
(Poned la canción 3 del reproductor)
-Vamos a bailar.- dijo cogiéndome del brazo, qué manía de arrastrarme a todos lados.
-Em… Esto…
Es que no me apetece bailar.- dije agachando la cabeza, me había llevado hasta
la pista.
-¿Por qué
no?
-Pues porque
mis amigas me están esperando.- dije dándome la vuelta rápido al tiempo que las
buscaba con la mirada.
-Tus amigas
se fueron hace rato, me avisaron de lejos.- dijo pegándose a mi espalda, me
entró un escalofrío por todo el cuerpo. “Mierda” pensé.
-Pues me tocará
bailar…- me di la vuelta y me dejé llevar.
[…]
05:23
Marcos me
acompañó hasta casa y en la puerta me agarró del culo y se acercó para besarme
una vez más, esta vez no le dejé, sí, había bebido, pero me empecé a dar cuenta
de que me estaba dejando llevar demasiado, no era ese tipo de chicas, le quité
la mano y me despedí de él con normalidad.
-Supongo que
ya nos veremos, adiós.- Él se quedó con la cara descompuesta, me había dejado
llevar durante toda la noche y en el último momento había cambiado totalmente
de opinión.
-Hasta otro
día.- se dio la vuelta y se marchó.
Entré en
casa y subí hasta mi habitación, me quité los zapatos, me puse el pijama, me
desmaquillé y me acosté en la cama. Me llegó un whatsapp.
Por el
ResponderEliminarmomento esta bien la novela está
Gracias! :)
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